¿Sabes para qué sirve la ortodoncia?

Uno de nuestros odontólogos le explica todo lo que debe saber sobre este tratamiento para su salud oral.

La ortodoncia además de generar un efecto a nivel dental y contribuir a la armonización facial, tiene muchas ventajas y beneficios que justifican su realización.

Las razones funcionales son las principales, pues con ese objetivo se logran la relaciones dentales más ideales y con ello se contribuye a la salud de los tejidos periodontales (encía, hueso, ligamento periodontal), a la salud de tejido pulpar (nervio del diente), a la integridad dental al disminuir la velocidad de desgaste dental tanto de funcional cómo parafuncional, y a la salud de la articulación temporomandibular y la musculatura de la masticación, toda vez que distribuyen los contactos oclusales y se bajan cargas musculares y presión articular.

La ortodoncia aporta además cómo complemento en tratamientos integrales para mejorar las condiciones previas a cirugía ortognática, rehabilitación dental y operatoria dental. Ayuda a mantener condiciones posteriores a tratamiento periodontal y facilita enormemente la higiene bucodental al hacer más accesible todas las superficies dentales al cepillo dental.

Hay situaciones clínicas que requiere consultar con un Ortodoncista lo antes posible, cómo dificultad en la masticación por medidas abiertas, dolor en la articulación temporomandibular durante la función, impactación de alimentos por dientes separados, desviación mandibular, trauma oclusal, apiñamiento dental severo que cause inflamación gingival o empeore el pronóstico periodontal.

Ortodoncia vestibular que se maneja con brackets metálicos de ligado convencional (usan elásticos de colores), brackets metálicos de autoligado (no necesitan elásticos de colores), brackets cerámicos de ligado convencional, brackets cerámicos de autoligado, ortodoncia con minitubos (no requieren elásticos y son de menor tamaño). Ortodoncia lingual. Ortodoncia con placas de acetato (ortodoncia invisible). Se usan técnicas cómo Roth, Mbt, Alexander, GEAW, MEAW, CCO, Damon, Pitts 21.

Para saber cuál es el tipo de ortodoncia ideal para cada paciente se debe realizar una consulta de valoración, dónde se evalúan, además del motivo de consulta, factores clínicos como el tipo de mordida (maloclusión), salud bucal, condiciones sistémicas, hábitos, edad, tipo de función, ubicación geográfica, posibilidad de frecuencia para asistencia a las citas, tipo de trabajo, necesidades estéticas, expectativas sobre el tiempo de tratamiento y el resultado.

Antes de realizar una consulta por odontología general para diagnosticar la situación bucodental y controlar factores de riesgo, se debe realizar limpieza dental. Si presenta alguna condición sistémica, tenerla estable. Desarrollar buenos hábitos de higiene bucal. Después de la cita, se recomienda tener una higiene bucal exhaustiva, ayudado por el kit de higiene, que contiene cepillo interproximal para uso por espacios interbracket, cera dental para cubrir partes del aparato que causen laceraciones, enhebrador para pasar la seda dental entre el diente y el alambre. Cuidados locales para el manejo de las heridas con agua carbonatada o agentes terapéuticos que promuevan la cicatrización. Cuidados con alimentos de consistencia dura, caramelos, dulces, frutas en especias manzana, pera y guayaba. No manipular los alambres ni otra parte de los aparatos

Después de terminar un tratamiento con ortodoncia, se recomienda usar de manera adecuada los retenedores y según las indicaciones dadas, realizar control sobre hábitos y parafunciones. Asistir a las consultas programadas de seguimiento durante el periodo de retención y así controlar a tiempo posibles cambios desfavorables.